Construcción en piedra tosca y una característica cúpula de tejas
barnizadas de azul que resaltan sobre el blanco inmaculado de la
ermita. Coronando esta cúpula, había una imagen de San Vicente Ferrer
alada, que fue destruida durante la guerra.
De estilo Neoclásico-Barroco, se construyó a finales del siglo XVIII
Preside el altar la pintura sobre tabla de la imagen de San Vicente Ferrer, atribuida al taller de Juan de Juanes.
Antiguamente esta ermita albergaba también el Retablo de las Ánimas,
quedando hoy únicamente la tabla de la Adoración de los Reyes, de gran
valor artístico.
|